Cuando la noche va dejando de gritar poco a poco.
Cuando el aire frio es presagio de cosas buenas por venir.Cuando esa farola, normalmente anónima, se vuelve totem.
Cuando ese trozo de Barcelona me mira a la cara plácido y apático...
Aún estas aqui
23 sombras invertidas

No hay comentarios:
Publicar un comentario